Las aves de todas las edades son susceptibles a la infección pero los signos clínicos se observan en aves jóvenes (<2 semanas). La mayoría de los brotes ocurren en pollos de engorda, seguidos por brotes en pollitas de reemplazo y se reportan de manera aguda alrededor de las 2 – 3 semanas de edad. Se han reportado brotes en aves de mayor edad (pollitas de reposición) cuando se han involucrado otros agentes inmunosupresores (como el virus de la Enfermedad de Marek y/o el virus de la Enfermedad Infecciosa de la Bolsa.
Se puede observar lo siguiente:
La consecuencia más importante de la infección por el virus de la Anemia Infecciosa es la inmunosupresión. El virus causa trastornos en el sistema inmune, afectando y multiplicándose en los principales órganos linfopoyéticos. El virus tiene un impacto en la generación de las células T citotóxicas contra otros patógenos (depleción linfocitaria). Además acentúa el efecto inmunosupresor de otros agentes el virus de la Enfermedad de Marek y el virus de la Enfermedad Infecciosa de la Bolsa. También hay reportes de aumento de los signos clínicos de Bronquitis Infecciosa debido a la inmunosupresión. La reducción en el desarrollo de anticuerpos por el virus de la Anemia Infecciosa luego de la vacunación contra la Enfermedad de Newcastle se ha documentado bien.